El narcotráfico no es el único problema que afectan los bosques del Valle del Río Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), a ello se suma la interminable deforestación que genera la pérdida de unas 30 hectáreas en tan sólo una hora. Según la Dirección del Medio Ambiente y Recursos Naturales del sector agricultura, una de las principales consecuencias que está generando esta preocupante situación es la ampliación de la frontera agrícola. Esto quiere decir, que el incremento de la población está obligando aperturar nuevos campos de cultivo y dedicarse a la instalación de los productos café y cacao, con ello generar ingresos económicos para poder subsistir. PREOCUPANTE. “La acelerada disminución de bosques está provocando que sólo en un año se pierdan entre 7 mil a 8 mil hectáreas y definitivamente esto no ayuda en la conservación de la fauna silvestre de la región”, señaló el director de dicha institución, Willfredo Del Villar Gálvez. Por esta razón, el funcionario citó el artículo 37 de la Ley Forestal y Fauna Silvestre, el cual prohibe cambiar el uso del suelo y si la población pretende realizar esta actividad, se tiene que ejecutar previo un análisis, evaluación, estudio y autorización. En efecto, dicha norma del Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) cita al pie de la letra que está prohibido el cambio de uso para fines agropecuarios en tierras de capacidad de uso forestal y de capacidad de uso mayor para protección, con o sin cobertura vegetal. AFECTADOS. La fauna silvestre y las especies forestal son los más afectados por la deforestación que se vive en la actualidad dentro de los distritos de la amplia zona del Vraem, entre ellos los mamíferos que requieren grandes espacios para poder desarrollarse. Asimismo, otra de las especies que se ven perjudicados son los osos de anteojos, monos y algunos reptiles, porque muchos de ellos necesitan como mínimo 6 mil hectáreas para tener un normal desenvolvimiento. Frente a ello, Del villar, adelantó que se viene coordinando con los gobiernos locales y trabajar en impulsar zonas de amortiguamiento, conocidas como zonas de protección, donde ningún poblador pueda deforestar. “Esta labor es un proceso largo de sensibilización y luego de diversas coordinaciones se ha logrado conseguir que las autoridades de las municipalidades del lugar le den importancia al tema”, mencionó. Por otro lado, el personal de la Dirección del Medio Ambiente y Recursos Naturales, viene laborando en la apertura de procesos administrativos sancionadores contra los agricultores que vienen transgrediendo las normas vigentes. Todo ello, también involucrará el apoyo de instituciones públicas que velan por la protección del medio ambiente, es el caso de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y la Policía Ecológica. Finalmente, Del Villar, aseguró que cobertura vegetal que existen en el Vraem son considerados bosques primarios, por ello, deben ser protegidos.

  • Fuente: http://diariocorreo.pe/edicion/ayacucho/30-hectareas-de-bosque-se-pierden-en-una-hora-en-el-vraem-708150/
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