En un artículo anterior conocimos a los países megadiversos, aquellos que el Centro de Monitoreo de la Conservación del Ambiente del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-WCMC) reconoce como los más ricos en biodiversidad en el mundo, basándose principalmente en la biodiversidad endémica en cada uno de ellos. Una de las ecorregiones con mayor biodiversidad es la Amazonía, y entre la lista de 17 países megadiversos se encuentran 5 países amazónicos: Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Sin embargo, el bosque tropical más grande del mundo está amenazado por la deforestación y la potencial pérdida de la mayoría de sus especies de árboles. Según un estudio cuyos resultados fueron publicados en Science Advances, la deforestación amenaza a más de la mitad de las especies de árboles en la selva amazónica. En este estudio participaron más de 150 investigadores de cerca de 100 instituciones en distintos países. Como parte de esta investigación multinacional, donde participaron también científicos peruanos, se estudió la situación de más de 15 mil especies de árboles amazónicos, incluyendo el árbol de castaña (Bertholletia excelsa), el árbol de cacao (Theobroma cacao) y la palma de huasaí o açaí (Euterpe oleracea). Hasta antes del estudio, no se tenía un estimado de cuántas especies amazónicas eran consideradas vulnerables. Los investigadores de este estudio multinacional se aventuraron en la Amazonía para recoger datos de los diámetros de los árboles y además recolectar hojas, ramas, flores y frutos. Con los datos recogidos, el equipo elaboró un modelo computacional para analizar la deforestación bajo dos escenarios: (i) el escenario business-as-usual (BAU), según el cual cerca del 40% de los bosques amazónicos desaparecerá al año 2050, y (ii) el escenario improved governance (IGS), en el cual los gobiernos implementan una regulación más estricta hacia la preservación de los bosques, y según el cual solo el 21% de los bosques amazónicos desaparecerá al año 2050. Usando modelos de distribución espacial y los datos de deforestación histórica y proyectada, los investigadores encontraron que por lo menos el 36% y hasta 57% de todas las especies de árboles en la Amazonía deberían ser catalogados en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), en el grupo de categorías de especies amenazadas (vulnerable, en peligro o en peligro crítico). El efecto de esta clasificación no sería nada despreciable: de ser confirmada, el número de especies de plantas amenazadas en el planeta se incrementaría en 22%, y el número de especies de árboles amenazadas globalmente se incrementaría en 36%. Cabe indicar que sí se están realizando esfuerzos para reducir la deforestación en la selva amazónica. Por ejemplo, en la Amazonía brasileña, la cual representa alrededor del 60% de la ecorregión, la tasa de deforestación se ha reducido en cerca de 75% desde 2005. De hecho, los investigadores han mostrado que la Amazonía va mejor de lo que había predicho su mejor escenario. Sin embargo, el estimado de especies amenazadas se mantiene como válido debido a que la amenaza también depende de las políticas gubernamentales, las mismas que pueden cambiar.