Nueva información proveniente de videograbaciones ocultas arrojan un poco de luz en uno de los más grandes escándalos globales de madera en tiempos recientes, el Yacu Kallpa. Los 15 videos publicados por la ONG Global Witness muestran a directivos de empresas del Perú que describen cómo han sido cómplices voluntarios en la compra y venta de madera proveniente de fuentes ilegales, particularmente en el caso del Yacu Kallpa. Mucha de la madera descrita fue obtenida en la Amazonía Peruana.

El Yacu Kallpa era un gigantesco buque mercante que transportaba la carga de madera ilegal más grande que se ha capturado en la historia de Perú. De acuerdo a la Sunat, eran más de 1312 metros cúbicos de madera ilegal. Buena parte de la madera robada provenía de comunidades indígenas, de familias de agricultores e incluso de tierras del mismo estado peruano, y se transportó en tres viajes durante el 2015. Era suficiente para cubrir la capacidad de 60 semirremolques, de acuerdo a una valoración realizada por el medio digital de periodismo de investigación Ojo Público.

La madera fue enviada en tres embarques con destino a los Estados Unidos y fue detenida y luego liberada a finales del 2016, a pesar de las pruebas de que era ilegal, reportó Ojo Público. De acuerdo al informe, las autoridades mexicanas cedieron a la presión de los sectores madereros peruanos y mexicanos en el tercer embarque. Al final, toda la madera terminó en México, Estados Unidos y la República Dominicana.

Videos lanzados por Global Witness muestran que algunos ejecutivos involucrados con la madera del Yacu Kallpa eran conscientes del origen cuestionable de este producto. La ONG señala que eso demuestra que, a pesar de sus declaraciones públicas, los exportadores saben que los documentos no garantizan la procedencia legal de la madera.

Muchos de los 15 videos son de Dante Zevallos, de la compañía de exportación Sico Maderas. Zevallos describe el proceso de lavar la madera ilegalmente a través de la venta y compra de permisos de transportación. Los propietarios del bosque a quienes la ley permite que produzcan y vendan madera de sus terrenos, en lugar de hacerlo, venden sus documentos de permiso a aquellos que talan de manera ilegal.

“Si voy a este mismo bosque y digo ‘voy a sacar los papeles a esta madera para poder extraerla’, este árbol curiosamente se vuelve madera legal, solo por un papel”, dijo Zevallos en un video.

Zevallos era presidente de la asociación de operadores de madera de Loreto en el momento en que los videos fueron realizados. Dijo que tenía miedo porque sabía que estaba comprando madera ilegal.

“Nos pueden hacer una redada en cualquier momento […] ¡lo sabía!”, dijo en un video.

William Castro, de Inversiones WCA, describe en otro video un acuerdo que declara haber realizado con el gobernador regional Fernando Meléndez, al cual llama “parte de la corrupción”.

De acuerdo a Castro, la idea era que él procesara algo de madera para Meléndez y, a cambio, el gobernador le ayudaría a liberar su madera detenida en México. Castro admite que su madera a bordo del Yacu Kallpa en Noviembre del 2015 era “ilegal”, pero culpa al gobierno regional.

Conforme a la ley peruana, haber transportado o exportado madera con conocimiento de que esta era de origen ilegal podría dejar en la cárcel hasta por 7 años a cualquiera de los ofensores.

Mucho del diálogo en los videos se relaciona con la frustración por el proceso de permisos, las demarcaciones de la tierra, la corrupción y la burocracia. Los videos fueron lanzados por Global Witness como parte de una investigación secreta junto al reportaje, Buyers in Good Faith: How Timber Exporters are Complicit in Plundering Peru’s Amazon. (Compradores de buena fe: Cómo los exportadores de madera son cómplices en el saqueo de la Amazonía Peruana). Todos los videos (en español, con subtítulos en inglés) pueden ser encontrados aquí.

FUENTE: La Mula