AP. Perú despidió a un funcionario clave en la lucha contra la tala ilegal de madera, hecho que provocó el rechazo en organizaciones ambientalistas internacionales, las que acusaron al gobierno de ceder a la presión de la millonaria industria maderera. Una resolución oficializó el despido sin razones de Rolando Navarro, quien se desempeñaba como presidente ejecutivo del Organismo de Supervisión de Recursos Forestales y Fauna Silvestre (Osinfor). En la víspera, el premier Pedro Cateriano dijo desde Washington, que "es prioridad" la lucha contra la tala ilegal y el control de la legalidad de la madera, pero no hizo declaraciones sobre la destitución del funcionario. La organización internacional Agencia de Investigación Ambiental (EIA) dijo en un comunicado que "en vez de enfrentar la desenfrenada tala ilegal en el país, el gobierno peruano ha preferido silenciar" a Navarro. Julia Urrunaga, directora en Perú de EIA, precisó que "al despedir a este valioso funcionario público, parece que el presidente (Ollanta) Humala está intentando enviar un mensaje a todos los demás funcionarios para que no intenten detener a la mafia de tala ilegal". En setiembre de 2014, tres meses antes de la vigésima conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático realizada en Lima, cuatro líderes indígenas que defendían sus bosques de la tala ilegal fueron asesinados y sus muertes aún continúan impunes. En el operativo más reciente contra la tala ilegal a fines de 2015 junto a Interpol y la Organización Mundial de Aduanas, la oficina de Navarro y otras dependencias estatales realizaron una incautación de 1.312 metros cúbicos de madera, donde el 71% del total tiene un origen ilegal. La madera tenía como destino EEUU y México.