Ecuador se sumó a la segunda fase del Mecanismo para Bosques y Fincas (FFF, por sus siglas en inglés), una iniciativa global que busca promover el manejo sostenible a través del fortalecimiento de organizaciones agrícolas y forestales, informó este lunes 29 de octubre del 2018 el Ministerio de Ambiente. La II fase, en la que participan Ecuador, Bolivia, Ghana, Kenia, Nepal, Vietnam, y Zambia, tiene un presupuesto inicial de USD 16 millones financiados por donantes internacionales, entre ellos Suecia.

Alfredo López, subsecretario de Patrimonio Natural de Ecuador, señaló como emblemático este proyecto para el país, "pues serán los mismos productores quienes impulsarán planes de negocio que fortalezcan emprendimientos y el acceso a recursos financieros, con una visión empresarial responsable con el ambiente, aprovechando de manera sostenible la biodiversidad de la Amazonía".

El proyecto busca construir y compartir las mejores prácticas, aprendizajes y experiencias, mediante el intercambio de información, comunicación y otros productos de aprendizaje con organizaciones de productores, quienes participarán de un proceso de convocatoria abierta, como agentes de cambio al ser receptores de donaciones internacionales para el fortalecimiento de sus capacidades.

Estas inversiones les permitirá catalizar procesos de producción, procesamiento con valor agregado, distribución, comercialización y consumo, los mismos que se basan en el conocimiento y la gestión de los recursos naturales y en principios de sostenibilidad económica, social y ambiental, señaló el Ministerio en un comunicado. El proyecto contribuirá a mejorar y fortalecer emprendimientos de las organizaciones locales, incrementar su acceso a mercados y a financiación por medio de cadenas de valor equitativas y servicios de desarrollo empresarial con un enfoque transversal intergeneracional, intercultural y de género.

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Otro de los componentes fuertes de esta intervención se relaciona con la optimización de los servicios de mitigación, adaptación y resiliencia ante el cambio climático a nivel de territorio, según el escrito. Se espera que el proyecto tenga un impacto inicial en al menos 1.500 familias rurales de la provincia amazónica de Napo y que el mecanismo implementado se constituya un modelo de desarrollo base a ser replicado a nivel nacional. John Preissing, representante en Ecuador de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), formuló un llamamiento para continuar con la implementación de estos proyectos a fin de responder al desafío de garantizar la seguridad alimentaria y el desarrollo de las comunidades, sin comprometer la conservación de los recursos en territorios forestales.

Fuente: El Comercio