Un grupo de científicos reveló que la longevidad de los bosques tropicales es fundamental para enfrentar largas sequías

La edad de los árboles de los bosques tropicales es determinante en la respuesta de éstos frente a una sequía. Así lo asegura un estudio desarrollado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés) que destaca que los especímenes de avanzada edad tienen mayor capacidad para acceder a aguas del subsuelo.

De acuerdo a la explicación del director del proyecto llamado "Agua Salud", Jefferson Hall, el grupo de científicos aprovechó la "sequía especialmente prolongada durante el evento de El Niño en el 2015 y 2016 para medir el flujo de savia en 76 árboles que representan más de 40 especies distintas en bosques de diferentes edades en la Cuenca del Canal de Panamá".

"Descubrimos que la edad del bosque importa", afirmó Hall, y resaltó que "demasiado calor y Sol, además de poca agua, pueden alterar drásticamente cuáles árboles sobreviven".

El estudio comparó las respuestas a la sequía en parches de bosque de 8, 25 y 80 años y utilizó 700 hectáreas de tierra.

Por su parte, el autor principal de la investigación, Mario Bretfeld, manifestó que "los factores más importantes para la supervivencia de los bosques jóvenes tenían que ver con su capacidad para acceder al agua en el suelo".

"Mientras, los bosques más antiguos se veían más afectados por la cantidad de agua que estaban perdiendo a la atmósfera a través de sus hojas", añadió Bretfeld.

El estudio concluyó que los árboles más jóvenes sufrieron más por la falta de agua, aparentemente porque sus sistemas de raíces menos profundas no podían acceder a la almacenada en el suelo, sin embargo, la savia fluyó más rápido en ellos.

A medida que la sequía empeoraba, la velocidad del flujo de savia aumentó significativamente en los bosques más antiguos. Pese a eso, perdieron cantidades impresionantes de agua hacia la atmósfera, problema el cual los bosques más jóvenes no presentaron.

Bretfeld señaló que este tipo de conocimiento puede ayudar en el diseño de la llamada "reforestación inteligente", ya que permite tomar "decisiones sobre qué especies de árboles plantar para lograr diferentes objetivos de uso de la tierra".

Fuente: El Comercio