Al menos 200 mil hectáreas de campos fueron arrasadas por diferentes incendios forestales en las provincias argentinas de Mendoza y La Pampa, situadas al oeste y en el centro del país, respectivamente, informaron este martes fuentes oficiales.

En Mendoza, el presidente, Mauricio Macri, sobrevoló este martes la zona de los incendios junto con el gobernador de la provincia, Alfredo Cornejo.

Se está “haciendo lo imposible para poder mitigar” el efecto del fuego, que destruyó unas 130 mil hectáreas, expresó el mandatario a la prensa después de observar desde el aire la situación generada por las llamas, informó la Presidencia argentina en un comunicado.

El trabajo de los bomberos, apoyados por hidroaviones, y la lluvia caída este lunes sobre la región mendocina afectada habían permitido durante la primera parte del día detener el avance del fuego en una superficie destinada a la cría de ganado, dijo Marcelo Mosiejchuk, coordinador regional del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

Sin embargo, la caída de un rayo como consecuencia de una fuerte tormenta ocurrida en la tarde avivó las llamas y volvió a complicar la situación en el sur de la provincia, señaló el diario local “Los Andes”.

En la mayoría de los casos los incendios comenzaron hace una semana y por momento se acercaron a unos seis kilómetros de la ciudad de San Rafael, uno de los principales centros turísticos locales.

Otros dos focos afectaron al departamento de Alvear, también en la región sur de la provincia.

El fuego, además, avanzó sobre la vecina provincia de La Pampa, donde destruyó unas 70 mil hectáreas de campos e incendió gran parte del Parque Nacional Lihué Calel y sus zonas aledañas.

El subdirector de Defensa Civil de La Pampa, Damián Bollak, informó al diario local “La Arena” que durante la tarde de hoy “el fuego salió del terreno del Parque Nacional y se dirigió hacia el sur de la provincia. El foco se encuentra activo y dadas sus dimensiones no está controlado”, agregó el funcionario.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable argentino indicó en un comunicado que en esta época del año los pastizales y los bosques “pierden su humedad y se transforman en depósitos de combustible que quedan expuestos a la actividad humana, principal causa de generación de fuego ya sea por descuidos o negligencias”.