¿Sabías que la demanda global industrial para la madera en rollo se cuadruplicará para el 2050?, ¿y que cerca del 30 por ciento de los bosques naturales del mundo son explotados comercialmente? Sí, como usted lo leyó. Y es que debido al crecimiento de la población mundial, el consumo de madera es mucho mayor. Pero para reducir el impacto en la biodiversidad e incremento del calentamiento global, existen empresas madereras en China, Estados Unidos, Rusia, Japón, India y algunos países de América Latina, que buscan una opción distinta para acabar con la devastación de los bosques. Su iniciativa consiste en plantar nuevos árboles para cosechar la madera. A este proceso lo han llamado ‘reforestación comercial’ que, hasta el momento, representa el siete por ciento de los bosques del mundo, o, mejor dicho, 264 millones de hectáreas. “Se evidenció que ante la creciente demanda, se requeriría de una diversificación de la oferta, con una mayor contribución de los bosques cultivados”, comenta Carole Megevand, especialista en bosques del Banco Mundial. Eso no es todo. La propuesta apunta a la generación de puestos de trabajo, “particularmente en el ámbito rural, donde el desempleo es alto y están disponibles grandes áreas de tierra degradada”, dice Megevand. “Muchos países tienen experiencia de plantar y reforestar bosques, por lo que podrían ampliar sus actividades”, agregó. El dato Las plantaciones de árboles representan una gran alternativa para la mejoría de los ecosistemas, porque reducen las emisiones de gases del efecto invernadero. También son una fuente de empleos e ingresos para las comunidades locales.