Desde la semana pasada los grupos de manejo de las cuencas de la Reserva Nacional Pacaya Samiria empezaron a liberar las crías de taricayas (Podocnemis unifilis), en lo que se constituye como una experiencia única en gestión sostenible. El último sábado ante la presencia de las autoridades del sector ambiental, la Organización de Manejo de Recursos Naturales (Ormarena) de la comunidad de Yarina (cuenca del Yanayacu Pucate), cumplió con liberar 16 895 crías de taricayas, una especie de tortuga amazónica. En total, en octubre se tiene previsto liberar un total de 502 331 tortugas en toda la reserva, como lo establecen las cuotas del Plan de Manejo elaborado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp). Como en años anteriores, los 73 grupos de manejos de las tres cuencas (Pacaya, Yanayacu Pucate y Samiria) que conforman la Reserva Nacional Pacaya Samiria, cumplen con liberar grandes cantidades de crías de taricaya. En esta ocasión, el comunero Arvildo Uraco, en su condición de presidente del Comité de Gestión, convocó a los representantes del Ministerio del Ambiente (Minam), el Sernanp, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), el Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana (IIAP), la Autoridad Regional Ambiental (ARA), para que observaran in situ este proceso. “La idea es que las autoridades nacionales conozcan nuestro trabajo y tengan un concepto claro de lo que hacemos, sin maquillaje ni inflando los números. Lo que se ha visto hoy es la demostración real de que se liberan en el río, las miles de taricayas que se estiman en el Plan de Manejo aprobado por el SERNANP", explicó Arvildo Uraco, presidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. En su opinión, el proceso es la consecuencia de un "trabajo honesto y sostenible que ha demandado esfuerzo de las comunidades y de los grupos de manejos", por lo que espera que todo ese esfuerzo "se refleje, también, en las opiniones técnicas de las autoridades ambientales”. La liberación Y así fue. Por la mañana, los responsables del grupo de manejo trasladaron las crías de taricayas en tinas y baldes, para que sean contabilizadas una por una en presencia de la comunidad, las autoridades, los guardaparques y la bióloga de la reserva, Dorila Muñoz. Finalmente, una caravana de embarcaciones artesanales navegó por el río Yanayacu hasta la playa Martín Caño, donde las autoridades y los invitados fueron los encargados de liberar a las tortugas. Las actividades concluyeron con la firma de un acta. En embarcaciones artesanales las taricayas son llevadas a la playa Martín Caño. Foto: Iván Reyna En representación del Minam participó el biólogo Yuri Beraún, encargado de la oficina de Dictamen de Extracción No Perjudicial (DENP), cuyo visto bueno es básico para la exportación de crías de taricaya. Por parte del Serfor estuvieron Helbert Anchante, de la oficina de Gestión Forestal de Fauna Silvestre, y Rocío Chancayauri de la Dirección de Políticas, ambos responsables de emitir los permisos CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre), también participó Hugo Gálvez, experto de la CITES Loreto. De parte del IIAP asistió el ingeniero Marcial Trigoso, mientras que las profesionales Elizabeth Torres y Milagros Gonzáles en representación de la ARA. Obviamente el Sernanp estuvo representado por el biólogo Herman Ruiz, encargado de jefatura de la reserva. Tortugas de exportación Un detalle importante. Por la empresa privada participó Milagros Ferreyra, propietaria de MF Tropical Fish, empresa dedicada a la exportación de crías de taricayas en el mercado asiático, el único que compra tortugas para mascotas. Pero lo que muy pocos saben es que su empresa representa al Cuarto Grupo de Interés del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Pacaya Samiria, legítimamente autorizada para promover actividades económicas sostenibles en favor de la reserva. Por esa razón la empresaria ha viajado hasta Hong Kong, a fin de gestionar mercados y cumplir con el rol que le corresponde, pagando precios justos y asumiendo responsabilidad social con los grupos de manejos, pese a que cada vez es más difícil el comercio internacional debido a la crisis económica mundial. En ese sentido, se requieren alianzas estratégicas entre las entidades públicas y el sector privado, dado que, en este caso, como lo hace saber Ferreyra “los chinos, para comprar las taricayas peruanas, requieren saber mediante documentación certificada, el origen de las tortugas y si realmente proceden de una reserva con manejo y aprovechamiento sostenible". Ferreyra explica que desde esa perspectiva es muy "importante la participación de las autoridades del Estado peruano en la liberación de las taricayas, porque son ellas las encargadas de otorgar la certificaciones que nos permiten comercializar la especie en el extranjero”. Por lo pronto, este es un trabajo que merece replicarse. Los 73 grupos de manejos recolectan miles de huevos que las tortugas adultas desovan en las playas de los ríos entre julio y setiembre. Luego lo reanidan en bancos de incubación semiartificial por 70 días. A fines de setiembre y los primeros días de octubre empiezan a eclosionar, por lo que las crías de taricayas son llevadas a una estabulación por 20 días, antes de liberarlas al río. Así, la sostenibilidad de la especie continúa. El dato Una taricaya adulta puede llegar a medir hasta 50 centímetros. A los cinco años inician su ciclo de reproducción.

  • Fuente: http://larepublica.pe/turismo/ambiente/815957-loreto-liberan-medio-millon-de-crias-de-taricayas
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