Hoy se celebra el Día Mundial de la Alimentación, establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en conmemoración de su fundación en 1945. La fecha es oportuna para destacar el papel de los bosques en la seguridad alimentaria. Casi el 50 por ciento del territorio peruano está cubierto por bosques que proveen frutos, medicinas, semillas, leña, entre otros, recursos y servicios que hacen posible la vida humana; proporcionan agua limpia que contribuye directamente a la seguridad alimentaria, permite la sobrevivencia y el bienestar de la población. Los bosques amazónicos, por ejemplo, nos proporcionan semillas como el sacha inchi, el cacao, la castaña, fuente importante de proteínas y aminoácidos, muy cotizados en el mercado externo; y frutos como el aguaje con propiedades nutricionales y vitamínicas, al igual que el camu camu, cocona, y diversos productos medicinales como la sangre de grado, uña de gato, entre otros. Los bosques, permiten conservar los recursos genéticos y hábitats de plantas y animales, y constituyen un elemento invalorable para amortiguar los eventos producidos por el cambio climático, como huracanes e inundaciones, protegen los ecosistemas de sus habitantes y aseguran que las áreas productivas no se destruyan. El Perú tiene una alta vulnerabilidad de sus ecosistemas por efectos del cambio climático, por lo que se hace necesario sensibilizar a la población del valor de nuestros bosques en pie y así evitar la deforestación, la cual en el 2016 alcanzó las 164 662 hectáreas, 5.2 por ciento más en relación al 2015. El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) gestiona y promueve el uso sostenible, la conservación y la protección de los recursos forestales y de fauna silvestre, frente al contexto de cambio climático. En este camino, se considera como importante aliado para las organizaciones indígenas con quienes se trabaja de forma coordinada como guardianes de los bosques. Para la FAO, el Día Mundial de la Alimentación es una oportunidad para demostrar nuestro compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2 – Alcanzar la meta del Hambre Cero en 2030.