El 51,7% del carbono en los bosques ticos está en el suelo, a 30 centímetros de profundidad. Así lo reveló el Inventario Nacional Forestal (INF), iniciativa liderada por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y financiada por el Programa Regional REDD /CCAD-GIZ. Por tres años, cinco equipos de científicos cuantificaron las existencias forestales y midieron la cantidad de carbono contenida en los seis estratos boscosos que cubren el 52,38% del territorio nacional. Ellos vieron que los bosques resguardan 2.950 millones de toneladas de carbono en árboles y suelo. En conjunto, bosques maduros y secundarios protegen el 76% del carbono tico. Los bosques maduros almacenan 464,2 toneladas de carbono por hectárea en sus árboles y 411,9 toneladas por hectárea en el suelo. Los árboles en bosque secundarios fijan 219,9 toneladas por hectárea, pero el mayor aporte lo realiza el suelo con 389,8 toneladas por hectárea. “No es solo tener árboles, sino invertir en bosques saludables para que los suelos tengan esa capacidad de almacenamiento”, afirmó el ministro de Ambiente y Energía, Édgar Gutiérrez. Simbiosis. Las plantas, mediante la fotosíntesis, capturan el carbono y lo convierten en biomasa (hojas, tronco y raíces). A través de las raíces, los árboles fijan carbono en el suelo. El INF halló que la mayoría del carbono yace en suelos arcillosos. Ese mutuo beneficio o simbiosis no se limita al carbono. La cobertura forestal impide la escorrentía: la materia vegetal funciona de esponja y capta el agua y la introduce al suelo; ello evita que este se lave con las lluvias. Luego, el agua captada se libera poco a poco a quebradas y ríos, lo que es beneficioso porque previene crecidas e inundaciones. Suelos saludables son también más productivos. Según Gutiérrez, el aporte de los suelos aún no ha sido reconocido por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), máxima entidad científica en el tema. “Nosotros ahora tenemos esta información como estudio de caso para el próximo reporte y así empiece a considerarse este esfuerzo de conservación boscosa para el almacenamiento de carbono”, dijo Gutiérrez.