Un decorativo anillo de oro, símbolo de alianzas eternas, representa para la Amazonía ruptura con la vida en tantas formas. Tangibles, no figurativas: para elaborar una aquilatada sortija de boda se remueven 250 toneladas de tierra. Poblaciones, los ríos, la flora y la fauna se pierden en la vorágine dorada. Nuestra existencia finita nos impedirá ver el resurgimiento de los bosques que destruimos porque el proceso tarda de 300 a 500 años. El documental Río de oro (River of Gold, 2016) se sumerge en la miasma de la extracción ilegal del metal en Madre de Dios. La explotación de personas, mujeres y niños los más, la deforestación y contaminación de suelos y cauces son las huellas de una industria que mueve tres billones de dólares al año, más dinero que el generado por el narcotráfico. El filme estadounidense, presentado en el Festival de Cine de Lima, alerta del impacto de la actividad en la selva del Perú. Por lo tanto, en todo un planeta cuyo 20% de agua de mar procede de la región amazónica. LaPrensa conversó con Sarah duPont, productora de la película narrada por las voces comprometidas de la actriz Sissy Spacek y el músico Herbie Hancock. ¿Qué los llevó a grabar el documental? Empecé a trabajar en la selva amazónica en 1999 y aprendí acerca de la importancia de la Amazonía, tanto a nivel local como global, gracias a la experiencia de algunos de los mejores ecologistas tropicales del mundo. Cuando el precio del oro subió en 2001, miles de mineros se movilizaron a estos bosques para extraer este recurso mediante una práctica que utiliza mercurio en el proceso. Considerando que la destrucción y envenenamiento de la Amazonía no solo afecta a las comunidades locales, sino también al mundo entero, decidí crear la ONG Amazon Aid Foundation para generar conciencia sobre la importancia de la Amazonía y promover las mejores rutas para protegerla. A través de la ciencia, el arte y las herramientas multimedia buscamos contar esta historia, con la esperanza que inspire a más personas a buscar soluciones. Río de oro (River of Gold, 2016) está alineado a nuestra misión y ha inspirado cambios positivos. Como madre de cuatro niños y ciudadana, me siento en la responsabilidad de hacer lo que pueda para generar conciencia sobre la importancia del cuidado de la Amazonía y las consecuencias de su destrucción. ¿Cuáles fueron los mayores riesgos que afrontaron? Ingresar a las minas con un equipo de filmación fue bastante peligroso. El equipo ingresó a áreas donde nadie más ha filmado y no teníamos idea qué pasaría cuando llegamos. Hubo muchos momentos donde sentí que íbamos a ser emboscados, pero fuimos afortunados y felizmente todo el equipo se encuentra presente para contar la historia. ¿Cómo lograron grabar en las zonas controladas por la minería ilegal? Gracias a un valiente grupo de personas que trabajan en la zona rescatando niños esclavizados. Ellos nos ayudaron a ingresar y salir de estas minas de forma segura, debido a su experiencia seguimos sus indicaciones al pie de la letra. Los periodistas de guerra también habían trabajado en lugares peligrosos y eran sensibles, calmados y astutos en la zona. El equipo prestó mucha atención a lo que pasaba a nuestro alrededor y como resultado final obtuvimos este importante registro cinematográfico que hoy es el documental Río de oro. ¿Cuál es el panorama, en general, de esas zonas sin ley? En cuanto a poblaciones afectadas, el territorio, las especies dañadas y los peligros a futuro. Muchas de las personas que practican la minería ilegal lo hacen para salir de la pobreza. Desafortunadamente, al ser un negocio lucrativo que genera billones de dólares al año, también es ilegal y no tiene regulación, por lo que las puertas se han abierto para el brote de crímenes que incluyen la esclavitud infantil, el narcotráfico y el crimen organizado. ¿Qué fue lo que más le impactó? Lo más impactante y que me entristeció muchísimo fue ver el estado crítico de lo que antes fueron hermosos bosques, ahora destruidos y envenenados por el mercurio, que es uno de los elementos más tóxicos del mundo. La Amazonía es uno de los ecosistemas más importantes para mitigar el cambio climático, además de contener una gran cantidad de especies y albergar el 20% del agua que va al mar de todo el mundo. Sin ella, el mundo tal cual lo conocemos cambiaría. ¿Cuáles consideran los motivos de la inacción de las autoridades, en general, en cuanto a protección y cuáles las soluciones viables? Un tema tan complicado como la minería ilegal debe tener una estrategia que presente múltiples enfoques. Se necesita un equipo multidisciplinario de expertos que identifiquen las mejores soluciones para regular este problema. Un posible escenario puede ser restablecer los mejores espacios para zonas mineras, enseñando las prácticas más eficientes que no utilicen mercurio en el proceso y trabajar con la comunidad científica para identificar áreas y corredores migratorios para la gran cantidad de especies y las poblaciones indígenas que allí viven. La educación y la implementación de alternativas económicas deben ser parte de la estrategia para mitigar la minería ilegal. ¿Qué tan grave es el impacto del daño al Amazonas para el país, la región y el mundo? ¿Hay soluciones posibles desde las leyes o acuerdos internacionales? La deforestación de la Amazonía puede generar la sequía de las áreas afectadas y ocasionar incendios que llevarían a la muerte de más bosques. Mantener los bosques intactos es esencial para continuar el ciclo hidrológico. Estos árboles hacen su propia lluvia y afectan los patrones del clima local y global. Talar muchos de ellos comprometería el ciclo hidrológico, ocasionando la disminución de la lluvia. La Amazonía también es fundamental para mitigar el impacto del cambio climático. Allí hay más árboles que en todo el resto del mundo, los cuales atraen y retienen el carbono de la atmósfera en sus raíces, troncos, hojas y ramas. Cada vez que se corta un árbol se está liberando carbono a la atmósfera, lo que acelera el calentamiento de nuestro planeta. Estamos cortando los árboles que nos protegen. La Amazonía alberga la mayor diversidad biológica del mundo. Las especies que allí habitan son parte del ciclo que enriquece y soporta la salud de los bosques. Existe un delicado y entrelazado balance donde si una de las partes es removida, la otra se vería afectada. La Amazonía contiene el 20% del agua del planeta que va al mar. La deforestación y destrucción cercana a los ríos afecta su sistema, especies y personas que viven en la zona. La conversación global sobre cómo se puede proteger la Amazonía debe continuar. Me alegró ver que los bosques fueron parte de los acuerdo de la COP 21, ya que son uno de los más importantes amortiguadores naturales para el cambio climático. Los bosques se deben empezar a valorar por los servicios ecosistémicos que proveen, el carbono que contiene, las lluvias que producen y las especies que albergan. Todos juntos podemos producir soluciones económicas para trabajar y proteger este ecosistema. ¿Cree en el documental como medio de denuncia? En un país biodiverso como el Perú, son necesarios más documentales sobre temas similares, ¿qué consejo nos daría a los periodistas, productores, cineastas y otros interesados para emprender una investigación, un rodaje? Amazon Aid Foundation utiliza la ciencia, el arte, las filmaciones y herramientas multimedia para crear conciencia y movilizar el cambio con miras a proteger la Amazonía. Hasta el momento nuestra labor ha sido exitosa, creando conciencia en las audiencias globales y cambios políticos en gobiernos. Es imperativo enganchar a más personas y que cuenten la historia de lo que sucede en la Amazonía, así como las consecuencias de su destrucción. El Perú es uno de los países más hermosos del mundo y su gente es encantadora y talentosa. Tengo la esperanza que los directores de cine peruanos san parte de este movimiento para educar a la población (y la audiencia global) acerca de lo maravillosos e importantes que son los bosques. Mi consejo a directores y artistas es que conozcan bien el tema, trabajen duro y no se rindan. Filmar estos temas puede ser muy difícil pero también es muy gratificante porque lleva a muchas personas a trabajar juntas para crear algo hermoso. Creo que una de las mejores cosas que hacemos como seres humanos es crear arte y un arte que ayude al mundo es un reto inmenso pero satisfactorio.

  • Fuente: http://laprensa.peru.com/actualidad/noticia-medio-ambiente-amazonia-mineria-ilgal-peru-oro-madre-dios-video-foto-63947
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