Una coalición de países con bosques tropicales exigen que, en el acuerdo mundial sobre cambio climático actualmente en negociación, se reconozca el aporte de estos ecosistemas y la necesidad de mayor cooperación mundial para su conservación, informó en una entrevista la canciller panameña, Isabel De Saint Malo. “La propuesta pasa porque haya cooperación del mundo hacia la conservación de esos bosques tropicales. Hablamos de cooperación de todo tipo”, dijo De Saint Malo a la AFP. Panamá preside la Coalición de Naciones con Bosques Tropicales, integrada por 52 países, el segundo grupo negociador más grande después del G-77, que aglutina a 134 países en desarrollo más China. Un total de 195 países negocian desde el lunes en Boon (Alemania) el borrador definitivo de un acuerdo sin precedentes para controlar el aumento de la temperatura del planeta, imponerse un límite de emisiones de gases y promover una transición energética responsable de cara a enfrentar el cambio climático. Ese acuerdo debe ser ratificado a nivel ministerial durante la conferencia sobre el cambio climático de París (COP21), a inicios de diciembre, donde se espera un compromiso global con acciones que limiten el aumento de la temperatura del planeta a dos grados centígrados. “Esperamos y confiamos que haya un acuerdo y que ese acuerdo incorpore este esfuerzo de 52 países”, dijo la jefa de la diplomacia panameña. Según De Saint Malo, esta coalición de países busca que se reconozca algunas políticas de apoyo a la conservación de los bosques tropicales y una mayor financiación para la iniciativa de las Naciones Unidas conocida como Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD+). Esta iniciativa consiste en que los países participantes reciben financiamiento si demuestran una reducción efectiva de sus emisiones de gases efecto invernadero provenientes de los bosques. “Hay que reconocer el aporte y el potencial de los bosques tropicales en la lucha para disminuir los gases de efecto invernadero y para revertir lo que está sucediendo en materia de cambio climático”, manifestó De Saint Malo. Sin embargo, el financiamiento, y en especial la ayuda que reciban los países en desarrollo, la transferencia de tecnología y si deben los países más contaminantes pagar por los efectos del cambio climático, son escollos de las históricas negociaciones. Se estima que la deforestación y degradación de los bosques representan casi el 20 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según la ONU.