Perú es un país vulnerable al cambio climático ya que cuenta con cuatro de las cinco características de vulnerabilidad, reconocidas por las Naciones Unidas: zonas costeras bajas, zonas áridas y semiáridas, zonas expuestas a inundaciones, sequías y desertificación, y ecosistemas montañosos frágiles. Una de las principales consecuencias del cambio climático en Perú será el estrés hídrico ya que 9 de cada 10 peruanos viven en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas. Si bien el 71% de los glaciares tropicales del mundo están en el Perú, estos han sufrido una pérdida de hasta 34% de su cobertura en los últimos 35 años. El retroceso glaciar continuará, proyectando una disminución del suministro de agua entre 2030 y 2050.0 La deforestación de la Amazonía representa el 39% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); le sigue la agricultura, con un 20%; el sector energía, con un 18%, y el transporte con un 11%. Los últimos gobiernos han tomado algunas medidas para afrontar el cambio climático, por ello es necesario conocer cuáles fueron las propuestas de Peruanos por el Kambio, qué y cómo las implementará. ¿Qué propuso el partido Peruanos por el Kambio en el tema de cambio climático? Según el plan de gobierno, el partido se comprometió a: -Promover la inversión y diversificación en el sector eléctrico, empleando fuentes renovables convencionales y no convencionales. -Continuar con la promoción de energías renovables en los términos establecidos en la normatividad aplicable, que establece que hasta un 5% de la demanda nacional debe ser cubierta con energía renovable y no contaminante (solar, eólica, biomasa, geotermia y mareomotriz). -Dar autonomía a la Autoridad Nacional del Agua (ANA). -Instituir el Sistema Nacional de Información sobre los Recursos Hídricos. -Implementar el programa integral Agua Limpia que contempla a) modernizar la gestión de los servicios de agua y saneamiento; b) fiscalizar el buen uso del gasto público en agua y saneamiento; y c) promover sistemas de abastecimiento de agua no tradicionales en zonas rurales y periurbanas. -En Amazonía: propuso organizar sistemas de recolección de agua de lluvia para almacenamiento y consumo doméstico. -Fortalecer la gestión de riesgos para fenómenos naturales (El Niño, sequías, inundaciones), como implementación de reservorios públicos y privados para el manejo del agua en sequías e inundaciones. -Promover energías renovables en el país en función de las obligaciones de Estado ya asumidas en el marco de la COP21, así como por cuestiones de diversificación de la matriz de generación. ¿Qué opina la SPDA sobre estas propuestas? La Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) analizó las propuestas de 8 candidatos a la presidencia y estas fueron sus anotaciones respecto al tema de cambio climático. Promoción de las energías renovables Todos los planes de gobierno revisados incluyeron la promoción de las energías renovables dentro de sus propuestas, lo cual fue bastante positivo al ser este un campo en el cual Perú tiene mucho potencial. Es claro que el discurso se enfoca a la diversificación de la matriz energética. Hay que considerar que en mayo del 2008, se aprobó la Ley de Promoción de la Inversión para la generación de electricidad con el uso de energías renovables, la cual fijó un porcentaje de 5% de participación de los recursos energéticos renovables en el mercado de generación de electricidad, hasta el 2015. Sin embargo, al 2013, la energía producida por fuentes renovables alcanzaba el 2%. Es claro que nos encontramos por debajo del límite que promueve la Ley de Promoción de la Inversión para la generación de electricidad con el uso de energías renovables. Hasta ahora no se conoce exactamente cuáles serán los planes concretos para incentivar la inversión en energías renovables y así alcanzar las metas planteadas. Ello implica, por ejemplo, mejorar el diseño de las subastas de energías renovables con la finalidad de que estas se conviertan en el reflejo de una política sostenible de largo plazo y lograr la participación de operadores con experiencia. Asimismo, se requiere que el Estado realice estudios para la identificación de las zonas con potencial para las energías renovables. La institucionalidad del Cambio Climático Un aspecto poco presente en las propuestas de los candidatos fue la necesidad de contar con un enfoque multisectorial y en los diferentes niveles de gobierno para enfrentar de manera eficiente el cambio climático. Asimismo, llamó la atención la poca mención a la aplicación de la Estrategia Nacional ante Cambio Climático recientemente actualizada (solo fue mencionada por Todos por el Perú y Frente Amplio). Asimismo, sería importante reconocer la importancia de un Ministerio del Ambiente en este contexto, luego del éxito de la COP20 y COP21. Queda pendiente reconocer al Minam como la autoridad de cambio climático en el Perú y ver cómo integrará el trabajo entre sectores, qué presupuesto se le asignará y cómo se implementará la Estrategia Nacional. En este sentido, sería interesante conocer si se le dará impulso a la iniciativa del Minam sobre el Programa Nacional de Gestión del Cambio Climático (PRONAGECC) que busca establecer una plataforma para facilitar la elaboración de programas y proyectos, y canalizar el financiamiento privado, público e internacional. El cumplimiento de los compromisos internacionales El 2014, Perú fue sede de la COP20, la conferencia más importante sobre cambio climático a nivel global. En el 2015, el Gobierno suscribió el Acuerdo de París en la COP21, comprometiéndose a cumplir con la contribución nacional que se propuso ese mismo año: una reducción del 30% de sus emisiones al 2030. El Acuerdo de París es el documento global más importante que existe actualmente para enfrentar el cambio climático, sin embargo solo cuatro partidos (Fuerza popular, Alianza para el progreso, Acción Popular y Peruanos por el Kambio) hicieron alguna referencia al mismo. Es indispensable conocer cuál es la propuesta para cumplir con el acuerdo de reducción de 30% de emisiones, así como establecer metas por sectores. Gestión de riesgos Teniendo en cuenta el alto nivel de vulnerabilidad del Perú, una forma de reducir los impactos de eventos climatológicos extremos es mediante prácticas de gestión del riesgo de desastres. En el año 2011 mediante Ley 29664 creó el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastre (SINAGERD), con el propósito de lograr constituir un sistema interinstitucional, sinérgico, descentralizado, transversal y participativo a fin de identificar y reducir los riesgos asociados a peligros o minimizar sus efectos, así como evitar la generación de nuevos riesgos mediante la preparación y respuesta ante situaciones de desastres, estableciendo principios, lineamientos de política, componentes, procesos e instrumentos de la gestión del riesgo de desastres. Un aspecto importante a tener en cuenta en la creación de este nuevo sistema, es que la Presidencia de Consejo de Ministro (PCM) en su calidad de ente rector del SINAGERD, es responsable de conducir, supervisar y fiscalizar su adecuado funcionamiento. Además, se ha establecido la creación de un Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) como organismo público ejecutor adscrito a la PCM, encargado de desarrollar, coordinar y facilitar la formulación y ejecución del Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, en lo que corresponde a los procesos de estimación, prevención y reducción de riesgo de desastres promoviendo su implementación, entre otras relacionadas a la adecuada gestión de riesgos transversalmente en todo el aparato gubernamental. Queda pendiente que el nuevo Presidente mencione cómo integrará el componente de cambio climático a la gestión de los riesgos. ¿Cómo integramos los planes de gestión de riesgos de desastres y políticas de conservación de recursos naturales o planificación ambiental ya existentes? De esta manera se podrá lograr resultados más visibles y sostenibles en el tiempo, que incluyan mejoras de salud, mayor acceso a servicios y recursos productivos, diversificación de los medios de subsistencia, mayor seguridad alimentaria, mejorar la construcción de casas y edificios, infraestructura defensiva y amortiguamiento ambiental, planificación del uso del suelo, gestión de cuencas y ajustes en la siembra de cultivos. Si buscamos que el SINAGERD sea un sistema moderno, eficiente y eficaz en la gestión del riesgo de desastres, debemos promover las inversiones para realizar y/o generar información oportunidad y útil para la toma de decisiones en los tres niveles de gobierno. En ese sentido, es importante la generación de información respecto a la magnitud de los eventos climatológicos extremos y cómo estos afectarían no sólo la vida y salud de las personas, sino también, los daños que se puedan ocasionar a los sectores productivos. De allí que, consideramos que es fundamental que instituciones como Imarpe, Senamhi, ANA, IGP, HIDRONAV se involucren y comprometan de forma integral y participativa en el proceso de determinar el origen, magnitud de la vulnerabilidad actual y futura de todo el territorio peruano, así como de los efectos que podrían causar eventos climatológicos extremos. Aprovechamiento sostenible del agua desde la fuente El agua, en especial el agua dulce, es un recurso natural esencial para el desarrollo de la vida humana y de los demás seres vivos, coadyuvando a la realización de diversas actividades (agrarias, mineras, transporte, entre otras), contribuyendo al desarrollo y la seguridad del país. En el caso de la costa peruana, asentada en la vertiente del Pacífico, padece de estrés hídrico, dado que, la disponibilidad de agua por habitante es inferior a 1000 m3/año . Por tal motivo, podemos señalar que actualmente padecemos de estrés hídrico, siendo el agua un bien escaso e insuficiente en muchos lugares de la capital, extendiéndose por toda la costa norte, central y sur del Perú. A este escenario caótico, se suma el fenómeno de cambio climático, incidiendo aún más en el aprovisionamiento de las fuentes de agua, acentuando gravísimamente la disminución en la disponibilidad del recurso hídrico para consumo humano, actividades productivas e industriales, e impactando, además, en la población debido a la ocurrencia de eventos extremos como deslizamientos de tierras, inundaciones, sequías, etc, los cuales ponen en riesgo el desarrollo y seguridad de todos los peruanos. En este sentido, los planes de gobierno incidieron en la necesidad de mejorar la gestión de los servicios de agua. Otro tema que también fue tratado por todos los candidatos es la importancia de cuidar las fuentes de este recurso. ¿Qué falta? Si bien se reconoce la importancia del cuidado de las fuentes de agua, se encuentra propuestas dispersas para su cuidado y recuperación, muchas de las cuales ya han estado presentes en años anteriores. La pregunta es: ¿cómo el Estado piensa financiar la serie de propuestas que se han identificado? Asimismo, sería interesante conocer qué propuestas existen para aprovechar el agua que se produce por el deshielo de los glaciares.

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