La deforestación en el interior de la Reserva Nacional de Tambopata suma 550 hectáreas entre setiembre de 2015 y mayo del 2017, lo que equivale a 750 campos de fútbol, según el reporte número 61 del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP por su sigla en inglés). Las imágenes satelitales detectaron también dos puntos de actividad minera reciente en el interior de la reserva. Sidney Novoa, investigador de MAAP, señala que si bien no se puede determinar con exactitud la dimensión de los puntos deforestados, para haber sido reconocidos como impactos de la minería ilegal en las imágenes, tienen que haber superado los 25 m2 (0,0025 hectáreas). “Esta cifra da a entender que existe cierto impacto y que este es producido por la actividad del hombre, como la minería ilegal. En el frente A la deforestación es de 6.5 hectáreas y en el frente B de 7.5 hectáreas”, precisa a Mongabay Latam. Novoa explica que los mineros ilegales trabajaron en los dos frentes no antes reportados posiblemente desde noviembre del 2016 hasta marzo de este año, y lo que se observa en las imágenes satelitales de ahora es el producto de la degradación ambiental. “Luego, en los monitoreos posteriores a marzo no se reconoció actividad minera en los dos frentes, lo más seguro es que hayan huido por los patrullajes de los militares”, añade. Sin embargo, la tasa de deforestación dentro del área protegida se ha reducido debido a las labores desarrolladas por las autoridades, indica el reporte de MAAP. El cuadro que presentamos a continuación mide la tasa de deforestación de hectáreas por día. Los puntos más altos son en marzo del 2016 con más de 2 hectáreas de bosques deforestadas por día y en agosto del mismo año, con un promedio similar. La línea verde intermitente marca el inicio de las interdicciones intensas que empezó a desarrollar el Gobierno en el área protegida. “Antes también existían, pero eran esporádicas. Es a partir de setiembre que también pueden observar que comienza un decaimiento en la tasa de deforestación, hasta que en abril del 2017 es prácticamente nula”, describe Novoa. “El área de invasión dentro de Tambopata es bastante grande, con numerosos frentes, por lo que es bastante difícil de erradicarla del todo. Sin embargo, en las últimas imágenes de junio no vimos ninguna nueva expansión, ni siquiera en los dos frentes que no se habían registrado, lo que sugiere que el gobierno finalmente pudo conseguir control. Seguiremos monitoreando para saber con seguridad”, explica Matt Finer, investigador de MAAP. MAAP subraya que el reporte la cifra de 550 hectáreas “se refiere específicamente a la pérdida de bosque en la Reserva Nacional Tambopata desde setiembre del 2015. El Sernanp (Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado) ha estimado 750 hectáreas que incluyen todas las áreas y ecosistemas (playas, sectores del río, bosques de galería y de tierra firme) donde hubo actividades mineras, al interior de la Reserva”. Zona de amortiguamiento “La deforestación dentro de la Reserva Nacional Tambopata nadie la puede negar. Hace 15 días las tropas de la Marina de Guerra abandonaron la reserva durante dos semanas, en ese lapso los mineros ilegales aprovecharon para seguir extrayendo oro, pero hoy (13 de junio) han vuelto. Si hay problemas dentro de Tambopata, en la zona de amortiguamiento es peor porque no hay seguridad”, dice a Mongabay Latam Víctor Zambrano, presidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata. “No es que hayan eliminado a los mineros ilegales, los han desplazado”, agrega. En el reporte de MAAP número 60 sobre la deforestación en la zona de amortiguamiento, presentado en mayo, se indica que desde el 2012 hasta mayo del 2017 suman 4440 hectáreas de bosques perdidos, cuya área total es equivalente a 6080 campos de fútbol. “De acuerdo a información del Sernanp, el 90 % de mineros ilegales han sido expulsados con los trabajos de interdicción”, dice Novoa, quien añade que es complicado distinguir una receta ideal para eliminar la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata y su zona de amortiguamiento. “No es cierto que las personas se dediquen a la minería ilegal por falta de oportunidades de trabajos alternativos. El Estado ha creado oportunidades para que mineros participen de proyectos de concesiones maderables o de ecoturismo y no participan. Es más que todo por la alta cotización del mineral a nivel mundial”. Por otro lado, Novoa señala que está pendiente la reforestación. “Es un tema costoso, no es tan fácil como en suelos de cultivos comunes, que cuando son deforestados vuelven a regenerarse en 20 años. En la selva los suelos tienen poca profundidad y no solo son afectados por la pérdida de bosques, sino por la erosión de los suelos, es decir, su degradación, eso es más complicado de recomponer”, explica. Zambrano estuvo la semana pasada en Lima para recibir un reconocimiento de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología (CPAAAE) del Congreso de la República. “Durante la premiación pedí a la presidente de la comisión, María Elena Foronda, que intervenga en esta problemática ambiental para que se solucione de una vez. Las tropas de la Marina de Guerra deben tener una presencia permanente dentro y fuera de la Reserva para que no se permite el ejercicio de la minería ilegal”, manifiesta.

  • Fuente: http://rpp.pe/blog/mongabay/peru-550-hectareas-fueron-deforestadas-en-la-reserva-nacional-tambopata-desde-setiembre-del-2015-noticia-1058978
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