El trabajo desplegado por el Perú en gestión y gobernanza en las áreas naturales protegidas, con una legislación que sintonía con la sostenibilidad, y la articulación de esfuerzos entre las autoridades, en sus distintos niveles, y las comunidades indígenas, constituyen un referente de buenas prácticas para otros países de la región.

Varias experiencias peruanas exitosas de este tipo fueron expuestas junto a otras de 6 países sudamericanos que con los que el Perú comparte la cuenca amazónica, en el “Seminario de Buenas Prácticas: integrando las áreas protegidas amazónicas con el paisaje”, que se realiza en Lima.

Este seminario contó con la participación de la viceministra de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del MINAM, Lucía Ruíz, quien dijo que “el Perú puede ser ejemplo de buenas prácticas de gestión integrada del territorio y de cómo en las áreas naturales protegidas pueden convivir la conservación de la mano con las actividades productivas a través de una adecuada gobernanza entre el Estado, las comunidades locales, la sociedad civil y la academia”.

Al respecto, Marcos Pastor, representante de Redparques, sostuvo que una de las estrategias exitosas en las áreas protegidas es la invitación a las poblaciones locales para que participen en la cogestión y de esa manera se conviertan en aliados en la conservación y el aprovechamiento sostenible de los recursos.

Del mismo modo, trabajan en forma articulada el gobierno nacional y los gobiernos regionales y locales, uniéndose a las organizaciones sociales para adoptar decisiones consensuadas que incidan positivamente en el bienestar de la comunidad de la mano con la preservación del medio ambiente, aseveró.

Pastor destacó que como resultado de esta labor mancomunada y con el apoyo del sector privado y la cooperación internacional se vienen desarrollando experiencias de turismo rural comunitario y ecoturismo, producción de café y cacao orgánico, entre otras que permiten a las comunidades tener un beneficio directo de la cogestión de las áreas naturales.

Teniendo en cuenta que la Amazonía alberga una ingente cantidad de alimentos que aún no son aprovechados, el funcionario consideró que se debe aprovechar sosteniblemente estos recursos para combatir, en el caso del Perú, la anemia y la desnutrición, así como contribuir a la seguridad alimentaria.

En ese sentido, el representante de Redparques subrayó la importancia del seminario de buenas prácticas como un espacio para compartir experiencias que permitan optimizar los logros alcanzados y corregir los errores, dado que existen problemas y desafíos que son comunes a todos los países que comparten la cuenca amazónica.

Por su parte, Stanley Arguedas, representante de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), remarcó que el enfoque para la gestión de las áreas naturales protegidas ha evolucionado con los años, pasando de zonas plenamente intangibles a la creación de zonas de amortiguamiento para evitar las amenazas. “Actualmente, el enfoque es considerar al área natural protegida como parte de un paisaje, como una pieza de un rompecabezas que tiene otros componentes que interactúan entre sí y con su entorno”, anotó.

A su turno, María Elena Rojas, representante encargada de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el Perú, consideró que las buenas prácticas que ostenta el Perú y otros países sudamericanos en la gestión de las áreas naturales protegidas de la cuenca amazónica deberían convertirse en políticas públicas con una activa y sostenida participación multisectorial y de todos los niveles gubernamentales.

“Como parte de las Naciones Unidas, la FAO está comprometida con la conservación de los ecosistemas, y en el Perú desarrolla dos proyectos importantes vinculados a la restauración y protección de bosques y los ecosistemas, así como a la agrobiodiversidad en cinco regiones de la sierra sur con un componente de conservación de cultivos oriundos y tecnologías ancestrales que se relacionan con la cultura y la convivencia comunitaria”, manifestó.

A su vez, el director regional de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) SUR, Álvaro Vallejo, sostuvo que su organización busca una visión integrada del manejo de las áreas protegidas, por lo que este seminario asume el desafío de llegar a todos los actores de base y comunidades locales e indígenas, así como a grupos de mujeres, para resaltar el trabajo articulado que vienen realizando con mucho esfuerzo desde sus respectivos espacios.

Seminario internacional

El seminario es una iniciativa del proyecto Integración de las Áreas Protegidas del Bioma Amazónico (IAPA) de la Redparques, financiado por la Unión Europea, coordinado por la FAO y ejecutado junto con socios estratégicos como WWF, UICN y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente).

Las 46 experiencias expuestas tienen un enfoque de paisaje, condición que responde a uno de los objetivos del proyecto IAPA de que las áreas protegidas en el bioma amazónico no se gestionen como entidades aisladas de su entorno, sino por el contrario, entender la dinámica de los países, las presiones, las relaciones, las amenazas que suceden por fuera de las áreas protegidas y que son determinantes para garantizar la conservación de estos espacios naturales.

Bioma Amazónico

El bioma amazónico cuenta actualmente con 1,033 áreas protegidas, lo que representa el 33% del bioma está protegido bajo alguna forma de conservación. Entre 2016 y 2017 se reportaron 19 nuevas áreas protegidas en el bioma amazónico, compartido por Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa.Un bioma, también llamado paisaje bioclimático o área biótica (y que no debe confundirse con una ecozona o una ecorregión), es una determinada parte del planeta que comparte el clima, flora y fauna. Un bioma es el conjunto de ecosistemas característicos de una zona biogeográfica que está definido a partir de su vegetación y de las especies animales que predominan.

La Amazonía es el mayor ecosistema tropical del planeta y cubre el 6% de su superficie. Además, ocupa el 40% del territorio de América Latina y el Caribe. Es el hogar de 34 millones de personas y cerca de 400 pueblos indígenas.

Asimismo, concentra entre el 15% y 20% de la reserva de agua dulce del planeta y el 56.2% del carbono almacenado por los bosques de todo el mundo. La Amazonía es considerada como uno de los puntos críticos o sitios claves de la dinámica climática mundial.

La deforestación es la amenaza más importante para la Amazonía, provocada en el caso del Perú, por la tala y la minería ilegales, así como por la actividad agropecuaria.

Experiencias peruanas

Dos de estas experiencias peruanas exitosas tienen que ver con el trabajo articulado que se desarrolla en la Reserva Comunal Machiguenga, localizada en el distrito de Echarate, en la provincia de La Convención, departamento de Cusco, que tiene una superficie de 218,905.63 hectáreas.

Esta área protegida ocupa la parte media del lado oriental de la Cordillera de Vilcabamba en la zona de transición entre los bosques montanos y los bosques del trópico; y la transición entre la zona tropical y la subtropical. La Reserva Comunal Machiguenga alberga uno de los pocos lugares inalterados que existen en el país.

En su interior existe una gran diversidad cultural representada por las poblaciones nativas de la zona, agrupadas en las comunidades de las etnias Machiguenga, Ashaninka, Kaquinte y Yine-Yami. Los pobladores de dichas etnias se han constituido como los guardianes del bosque y de sus riquezas desde tiempos ancestrales hasta la actualidad, conservando sus costumbres y tradiciones de manera constante.

El trabajo articulado que lidera el Sernanp en esta reserva se evidencia en la conformación de una mesa de diálogo donde están representados las comunidades indígenas, el gobierno local y regional, así como instituciones públicas de los sectores Educación, Salud, Mujer y Poblaciones Vulnerables, Cultura, Desarrollo e Inclusión Social, Policía Nacional, entre otros.

Uno de los resultados de esta labor mancomunada es la elaboración de un plan de desarrollo comunitario que permitirá mejorar la calidad de vida de las comunidades, acercando los servicios del Estado y desarrollando actividades de aprovechamiento sostenible a través de la cogestión del área protegida.

El otro caso exitoso expuesto en el seminario destaca la elaboración de pasta de cacao fino de aroma en una zona de afectación directa del Corredor Trinacional Colombia-Perú-Ecuador.

Se trata de práctica de producción de chocolate de calidad, que se inicia con la producción de cacao por parte de una comunidad indígena. El cacao es vendido a una organización de mujeres en una comunidad vecina que lo procesa y convierte en un producto oriundo del mencionado corredor trinacional sudaméricano y listo para ser comercializado en los mercados nacionales e internacionales.

Fuente: Andina