Ante la anunciada llegada del fenómeno de El Niño, desde hace varias semanas, las autoridades de Piura ejecutan un plan para aprovechar las lluvias venideras y reforestar 10 mil hectáreas de bosques secos. El objetivo es plantar algarrobos y otras especies en zonas donde la tasa de deforestación es más alta debido a la tala ilegal. La Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) de Piura reforestará 2 mil hectáreas en la región; los trabajos comenzaron en el sector Villa Casagrande, del distrito de La Arena, donde se sembraron 350 hectáreas con semillas de algarrobo y zapote. En Talara fueron sembradas 200 hectáreas y en el caserío Sarita Colonia, del sector El Morante, en Catacaos –uno de los lugares más deforestados en el Bajo Piura–, se sembraron mil hectáreas. “Las semillas provienen de la gestión a través de usuarios, instituciones y empresas privadas. Si llueve en diciembre, es probable que comiencen a germinar en marzo del próximo año. Si no llueve, las semillas tienen un período de resistencia de más de cuatro años en el campo. Eso significa que también se aprovecharán las lluvias estacionales de los próximos ciclos”, dijo Rafael Velásquez Campos, responsable de la ATFFS Piura. Frenar la ilegalidad Además se ha previsto la reforestación de 5 mil hectáreas a través del Gobierno Regional de Piura y el programa Norbosque. Otras 3 mil hectáreas serán reforestadas bajo la gestión de municipalidades (distritales y locales) y diversas ONG que operan en las zonas del Bajo Piura y de la sierra de la región, donde también los bosques han sido arrasados.