La Reserva Nacional de Paracas celebra 43 años de creación como una de las áreas naturales protegidas que permite apreciar la enorme belleza paisajística y singular biodiversidad que existe en el ámbito marino y costero de Ica. Y el mejor homenaje que podemos hacerle es visitar o retornar a este emblemático destino turístico y promover su conservación.

La Reserva Nacional de Paracas posee una superficie total de 335,000 hectáreas y fue creada como área natural protegida por el Estado peruano, el 25 de setiembre de 1975, para proteger muestras representativas de nuestros ecosistemas marino-costeros.

Está localizada en el kilómetro 245 de la Panamericana Sur, vía completamente asfaltada, y se puede llegar allí desde la ciudad de Lima en un tiempo aproximado de cuatro horas. Además, a pocos kilómetros se encuentra la ciudad de Pisco, donde se puede pernoctar y emprender también otras actividades como la visita a las Islas Ballestas, lugar donde anidan lobos marinos.

Si bien después del terremoto de agosto del año 2007 ya no se puede apreciar la formación rocosa enclavada en el mar y denominada “La Catedral”, se puede gozar de una belleza paisajística única que se complementa con una buena oferta gastronómica y reparadores baños en las magníficas playas de la reserva. Para los observadores de aves constituye un escenario extraordinario y singular, así como para aquellos que disfrutan de caminatas y de la aventura en escenarios naturales.

Su incalculable valor radica en que protege una gran diversidad biológica indispensable para el mantenimiento de diversos ciclos biológicos que garantizan la conservación de las especies, al igual que genera ingresos económicos a la población de las zonas aledañas.

Los principales atractivos turísticos de la Reserva Nacional de Paracas son las playas Lagunillas, La Mina y Mendieta, así como las islas Piedra Redonda y Tres Marías.

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Biodiversidad

La Reserva Nacional de Paracas es un lugar privilegiado en el litoral peruano para el turismo de naturaleza, porque alberga una gran diversidad biológica, en especial en la parte marino-costera.

Se estima que existen 216 especies de aves, 36 de mamíferos, 10 de reptiles, 168 de peces y un gran número de invertebrados, que son parte inicial de la cadena trófica de este importante lugar.

Dentro de las aves que se pueden ver destacan el flamenco o parihuana (Phoenicopterus chilensis) que inspiró los colores de la bandera nacional; el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldt), el potoyunco (Pelecanoides garnotii), el zarcillo (Larosterna inca) y eventualmente el cóndor andino (Vultur gryphus).

También se pueden apreciar los lobos marinos finos (Arcthocephalus australis), los lobos marinos chuscos (Otarya bironia) y el gato marino o nutria (Lontra felina). También se pueden divisar en las aguas marinas a la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), el bufeo (Tursiops truncatus) y el delfín oscuro (Lagenorhynchus obscurus).

La vegetación es escasa en la Reserva Nacional de Paracas, pero se pueden observar algunas porciones de lomas costeras en las partes más altas de los cerros formadas por efectos de la humedad y que sirven de hábitat a diversos reptiles, insectos, aves y a algunos mamíferos.

Según el Sernanp, el creciente interés en visitar la Reserva Nacional de Paracas y otras áreas naturales protegidas responde a su estrategia de consolidación de un turismo sostenible en estos espacios, mediante la mejora de infraestructura turística a nivel nacional como centros de interpretación, señalización, senderos y zonas de campamento, así como el ordenamiento y formalización de los servicios turísticos que se ofrecen en las áreas naturales protegidas.

Actividades conmemorativas

Entre las actividades conmemorativas de este 43° aniversario de la Reserva Nacional de Paracas destacaron un ciclo de conferencias sobre turismo, biodiversidad y paleontología, realizado en la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica.

Se realizó también una campaña de limpieza de playas en la que participaron guardaparques, operadores turísticos, pescadores, maricultores y todos los actores de esta área natural protegida, quienes recogieron dos toneladas de residuos sólidos. Otra actividad fue el recorrido en bicicleta por el sendero turístico establecido.

En el acto central de la celebración, realizado en la víspera, las autoridades de la Reserva Nacional de Paracas hicieron un reconocimiento como “Amigos de la Conservación” a los actores destacados en la gestión de esta área natural protegida, como la Dirección Regional de Turismo, la Dirección de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra del Perú, la Municipalidad Distrital de Paracas, diversas empresas privadas, entre otros.

Fuente: ANDINA