Lima, 08 de junio de 2016. El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) presentó la Estrategia Nacional para Reducir el Tráfico Ilegal de Fauna Silvestre en el Perú al 2021 que contiene las metas, actividades, plazos y entidades competentes y encargadas de poner en marcha diferentes tareas para combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre en el Perú. Este mercado fuera de la ley es una de las mayores amenazas para la conservación global de la diversidad biológica. Se sabe que en el Perú, entre los años 2009 y 2012, se han decomisado 13 033 animales vivos y cerca de 4000 especímenes en el año 2014. Además, más del 80% del tráfico visible se concentra en los mercados de Lima, Tumbes, Loreto y Ucayali. Por otro lado, un estudio realizado en el 2014 y 2015 por Wildlife Conservation Society (WCS), indica que los animales silvestres son usados, en ambientes urbanos, principalmente como mascotas. Adicionalmente, se sabe que el destino de los especímenes de animales traficados para coleccionistas particulares y zoológicos son, en Europa, Holanda, Bélgica, Austria, Suiza, Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido y España; en Asia, Singapur, Hong Kong, Japón y Filipinas; y en Norte América, Estados Unidos y Canadá. Asimismo, existe un tráfico ilegal de animales para fines científicos, para la comercialización internacional en tiendas de mascotas, en industrias de cuero y pieles, como trofeos de caza deportiva, para medicina tradicional y para otros usos. Entre las especies más traficadas de reptiles, se tiene a las boas, iguanas, lagartos, tortugas, como taricaya (Podocnemis unifilis) y motelo (Chelonoidis denticulata); de anfibios, como la rana del Titicaca (Telmatobius sp.); de aves, pihuicho de ala amarilla (Brotogeris versicolorus), botón de oro (Sicalis flaveola) y una diversa variedad de loros y guacamayos. De los mamíferos, las especies más traficadas son el mono ardilla o frailecito (Saimiri sciureus), el mono titi o mono ardilla (Cebuella pygmaea), el mono machín negro (Cebus apella), entre otros. También, se ha identificado que los principales puntos de extracción de fauna silvestre son: Piura, Tumbes, Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, Loreto y San Martín, en el nororiente peruano; Paracas en el sur central y Pucallpa, Tingo María, La Merced en el centro; así como Ayacucho, Arequipa, Puno y Tacna por el sur. Por otro lado, las principales rutas de tráfico son la zona nororiental que tienen como eje principal la ciudad de Iquitos y como nexo Yurimaguas, desde donde se tiene acceso al eje vial que va hacia la costa peruana. Por el centro, el eje principal es Pucallpa, a donde llegan animales de Loreto y Ucayali a través de la vía fluvial, para luego acceder a las carreteras que conectan esta zona con la costa. Finalmente, por el sur, Puerto Maldonado concentra la fauna silvestre amazónica de esta parte del país y permite entrelazarse con Cusco y la costa peruana a través de la Carretera Interoceánica Sur. El proceso de construcción de la estrategia fue liderado por el SERFOR y tuvo el invalorable apoyo de Wildlife Conservation Society (WCS) para realizar cuatro mesas trabajo con representantes de organismos públicos y privados y compilar información de campo que permita definir con claridad las acciones a realizar a nivel nacional, regional y local e incluso de manera focalizada. El evento marca un hito importante en la conservación en el país, dado que por primera vez el Per{u cuenta con una herramienta de gestión para que los diversos sectores involucrados en la prevención, fiscalización y control del tráfico ilegal de fauna silvestre participen y actúen para detener esta amenaza a nuestro patrimonio natural. Como parte del evento, la Directora Ejecutiva del SERFOR, Fabiola Muñoz Dodero, resaltó que “la estrategia recoge los alcances y propuestas de muchas instituciones públicas y privadas que van a trabajar con nosotros en la lucha frontal contra el tráfico ilegal de fauna silvestre. Esto demuestra que sí es posible trabajar de manera conjunta entre el Estado y la sociedad civil con un fin común”. Asimismo, la Directora de WCS, Mariana Montoya Lizárraga, añadió que “lo que queda ahora es poner manos a la obra para combatir este flagelo que atenta contra nuestro patrimonio natural y aprovechar todo el trabajo conjunto realizado para tener a la mano este importante documento”. Por su lado, la Directora de Gestión Sostenible del Patrimonio de Fauna Silvestre, Jessica Gálvez-Durand Besnard, sostuvo que “es importante frenar este mal porque atenta contra la conservación de nuestra diversidad biológica y afecta la salud de los ecosistemas, es una posible fuente de enfermedades, no se tiene criterios de bienestar animal durante la captura, transporte y acopio de animales, es una posible causa de introducción de especies exóticas invasoras y porque provoca enormes pérdidas económicas, además de debilitar el desarrollo sostenible y la mitigación de la pobreza”. La construcción de la estrategia contó con la participación de representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros y de los ministerios de Educación, del Interior, de la Producción, de Relaciones Exteriores, del Ambiente, de Comercio Exterior y Turismo; así como de instituciones como la Policía Nacional del Perú, el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre, la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías y de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas. Asimismo, participaron representantes de la Municipalidad Metropolitana de Lima, de los gobiernos regionales de Loreto, de La Libertad, de Tumbes, de Ucayali, de la Embajada de Estados Unidos en Perú, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID – Perú), del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de las ONG Asociación Peruana para la Conservación de la Naturaleza y Simbiosis, así como del Patronato del Parque de las Leyendas y del Parque Zoológico Huachipa.