Alrededor de 10 millones de hectáreas de bosques ha perdido Perú por culpa de la minería y tala ilegal. Ante ello, las comunidades indígenas buscan protegerlo. En este momento 34 comunidades se encuentran en proceso de certificación de la madera. Los consumidores que compren productos hecha con esta tendrán la seguridad que el origen es lícito y se están protegiendo los bosques de la tala ilegal. Una de estas es la comunidad nativa de Callería en Pucallpa. Sus integrantes son de la etnia Shipibo Conibo. Para llegar hasta donde viven se necesita navegar por río durante unas tres horas. Los nativos no solo ofrecen madera, sino también brindan servicios y plantas medicinales y frutas. De esta manera esperan contrarrestar el comercio ilegal de este material.