“Esta no es una ceremonia de clausura, sino una ceremonia de apertura del nuevo movimiento del GLF”, dijo Robert Nasi, director general del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), durante ciérrela clausura del Global Landscapes Forum.

El foro de dos días llevado a cabo en Bonn, Alemania, el pasado 19 y 20 de diciembre constituyó la séptima edición de esta plataforma científica mundial sobre uso sostenible de la tierra. Con más de 989 asistentes de 104 países, y más de 51.000 espectadores conectados al evento en línea a través de las transmisiones en vivo, el GLF llegó a un estimado de 20 millones de personas a través de sus diversas plataformas.

Además de facilitar el diálogo, la creación de redes de contactos y la colaboración entre actores de una variedad de sectores (formulación de políticas, cooperación para el desarrollo, academia, empresas y más), este último GLF fue el inicio de lo que Nasi y los demás socios esperan que se convierta en un movimiento global por los paisajes sostenibles y la lucha frente al cambio climático a través de un enfoque multisectorial y desde las bases.

Valor económico

En los debates realizados durante el Foro estuvo siempre presente un hecho fundamental: los marcos y desarrollos de políticas que abordan el uso de la tierra y la conservación deben ser económicamente viables para recibir atención y ser implementados. Aunque invertir en iniciativas ambientales puede ahorrar costos a largo plazo, los beneficios a corto plazo y una relación de costo/efectividad comprobada son esenciales para atraer fondos tanto de los gobiernos como del sector privado.

Del mismo modo, muchos oradores expresaron que las iniciativas de conservación se adoptan con mayor rapidez cuando son presentadas primero a los asesores económicos, en vez de a quienes se encargan de la formulación de las políticas ambientales. Sadhguru, líder de pensamiento espiritual y creador de la Fundación Isha de la India, explicó que en su campaña Rally for Rivers (Coalición por los Ríos) presentó los planes de reforestación primero a los organismos económicos en vez de al ministerio del medio ambiente, con el fin de acelerar su implementación; otros conservacionistas secundaron también el uso de esta táctica.

El financiamiento no está dirigido a los países pequeños, por lo que debemos incentivar y movilizar al sector privado nacional y a los bancos para que restauren seriamente, no solo plantando árboles, sino transformando y renovando el paisaje”.

Lina Dolores Pohl Alfaro, ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador.

Esto pone de manifiesto la importancia de enfoques multisectoriales para abordar el cambio del paisaje, el cual requiere que los ambientalistas salgan de sus “guetos verdes” y hablen con economistas y miembros del sector privado.

Otro tema que se abordó reiteradamente fue la necesidad de contar con mejores mecanismos para aprovechar los fondos provenientes del sector privado. El nuevo informe del WRI, Roots of Prosperity: The Economics and Finance of Restoring Land (Raíces de la prosperidad: la economía y el financiamiento de la restauración de la tierra), que fue presentado en un evento del lanzamiento del Foro, es un ejemplo de ello. Este informe es el primero de su tipo en vincular la economía y el financiamiento con recomendaciones de acciones que pueden realizarse sobre el terreno.

“El Salvador no tiene grandes bosques, pero sí problemas muy graves relacionados con el cambio climático, y tenemos que adaptarnos”, dijo Lina Dolores Pohl Alfaro, ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador. “El financiamiento no está dirigido a los países pequeños, por lo que debemos incentivar y movilizar al sector privado nacional y a los bancos para que restauren seriamente, no solo plantando árboles, sino transformando y renovando el paisaje”.

Grupos focales

Desde su inicio, el GLF ha promovido la inclusión de los jóvenes a través de su iniciativa Youth in Landscapes (Juventud por los Paisajes), y con cada conferencia sus esfuerzos por involucrar a los jóvenes continúan creciendo. El Foro de este año contó con la participación de aproximadamente 200 jóvenes (entre 18 y 35 años) de todo el mundo, quienes a través de debates enfocados pudieron discutir cómo integrarse mejor en las iniciativas ambientales y lograr ser reconocidos como participantes activos para un cambio hacia los paisajes sostenibles.

El papel de la juventud en la lucha contra el cambio climático también fue mencionado repetidamente por los oradores, en especial en el contexto de África, continente que estuvo en el centro de atención durante todo el Foro. Cada mes, un millón de jóvenes se unen a la fuerza laboral africana, por lo que la creación de empleos verdes podría constituir una via rápida hacia la reforma del paisaje, así como una herramienta para ayudar a abordar la creciente migración de los jóvenes de las zonas rurales a las zonas urbanas.

“Nunca habíamos tenido tantos jóvenes como ahora”, dijo Charles Batte, fundador de Tree Adoption Uganda (Adopción de Árboles – Uganda), en una sesión plenaria que contó con la participación de un panel de jóvenes ambientalistas africanos. “Nunca ha habido una generación tan conectada, creativa y proactiva como la que tenemos hoy”.

El PNUMA reconoce que para muchas mujeres la biodiversidad es una piedra angular de su trabajo, de sus sistemas de creencias y de las bases mismas de sus vidas”.

S. E. Ameenah Fakim, presidenta de la República de Mauricio.

Batte, junto con Hindou Oumarou Ibrahim, coordinador de la Asociación de Mujeres y Pueblos Indígenas de Chad, y Uwase Hirwa Honorine, Miss Tierra Ruanda 2017, hicieron un llamado a los políticos para que confíen más en los millennials y los incluyan en los procesos de formulación de políticas y de implementación.

En simultáneo con un mayor enfoque en la juventud, está la urgencia con la que los ambientalistas buscan mejorar las condiciones de las mujeres en áreas rurales, ya que siguen siendo uno de los grupos de personas más marginados del planeta a pesar de su enorme valor para el cambio del paisaje.

Dado que las mujeres a menudo son las administradoras de tierras en sus hogares y comunidades, están más en sintonía con su entorno natural y poseen conocimientos fundamentales para abordar los problemas del cambio climático. Otorgar a las mujeres derechos a la tierra e incluirlas en los procesos de toma de decisiones es crucial para sus medios de vida, así como para la preservación cultural y la conservación del paisaje.

“El papel de las mujeres de culturas tradicionales en el mantenimiento de la biodiversidad no podría ser más importante”, dijo la presidenta de la República de Mauricio, S. E. Ameenah Fakim, en su discurso de apertura. “El PNUMA reconoce que para muchas mujeres la biodiversidad es una piedra angular de su trabajo, de sus sistemas de creencias y de las bases mismas de sus vidas”.

Una mirada optimista

Aunque los desafíos que se abordaron durante los dos días del GLF fueron amplios y variados, a menudo se les hizo la salvedad positiva de que ya existe un cambio en marcha. Esto fue celebrado en una serie de eventos durante el segundo día del Foro.

Los avances y logros de la AFR100, la iniciativa del continente africano que busca restaurar 100 millones de hectáreas para el año 2030, fueron presentados por los líderes de los países de África en un debate especial realizado luego luego del anuncio de que BMZ brindará apoyo a la iniciativa en cinco países.

Más adelante, ese mismo día, se hizo entrega del cuarto premio anual Wangari Maathai a Margarida Ribeiro da Silva, cuya labor como cofundadora de la Cooperativa Agroextractivista Señora del Perpetuo Socorro del Río Arimum en Brasil ha llevado a la mejora del uso sostenible de los recursos forestales en comunidades extractivistas, y la ha posicionado como una líder femenina modelo en el ambientalismo mundial.

Y para fomentar la inclusión de las comunidades indígenas en los debates y la formulación de políticas ambientales internacionales, el GLF concluyó con la firma de un memorando de entendimiento entre el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y el Grupo Principal de los Pueblos Indígenas para el Desarrollo Sostenible, que confirma la participación de los pueblos indígenas en los próximos cinco años del GLF.

“Estamos viviendo en una era de movimientos”, dijo Scott Goodson, director general y cofundador de la agencia de marketing y movimientos Strawberry Frog. “[Los movimientos] Están dando forma a todo lo que hacemos”.

La esperanza del GLF es que su nueva etapa ayude a que los paisajes de hoy sean más prósperos tanto ambiental como culturalmente en los próximos años.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Landscapesnews.org